




El sol aun no comenzaba a asomarse en el cielo el día de la madre y este ya esperaba a Margarita, Denisse, Pablo, Marco y Daniel, antes del amanecer la vida se les apagaba para siempre. La neblina se confundía con el frío color del cielo. Sus familias aun no estaban enteradas. un vehículo había chocado de una de las formas más violentas que se haya visto nunca. En la ruta 68, a la altura del kilómetro 11, misma ruta que en su kilómetro 16 vio morir al conocido actor Oscar Olavaria.
Ellos eran amigos, vecinos y compañeros inseparables. Venían de vuelta de una fiesta en la discoteca espacio Broadway. Según los peritajes de la policía el exceso de alcohol y una velocidad promedio de 140 kilómetros por hora fueron los causantes de este terrible accidente. Las escenas vividas parecían sacadas de la más cruenta película de terror.
El primero en fallecer fue Pablo Aguirre conductor del vehículo, al perder el control de este. Su cuerpo impactó junto con el automóvil directamente contra las barreras de contención, destrozándose en tres partes. De una de ella salieron eyectados tres de los ocupantes, donde son aplastados por los mismos fierros del auto. Falleciendo en el lugar 5 de los 6 amigos. Salvándose de milagro la más pequeña del grupo, de sólo 15 años “la negrita” como le decían sus cercanos, pero quedando gravemente herida y siendo trasladada de urgencia a la posta 3, donde su cuerpo transitó peligrosamente por los senderos de la muerte, pero hoy se encuentra sin riesgo vital.
Ese día Daniel había discutido con su pareja y en su tristeza había recurrido a su amigo cercano Pablo Aguirre, juntos bebieron un par de tragos y decidieron salir, pero antes resolvieron invitar a tres amigas con las que siempre salían, amigas de casi toda una vida a los que también se unió Marco quien era transformista. Así los 6 partieron desde la villa Herminda de la victoria en Cerro Navia, esa noche de sábado, al despedirse, jamás pensaron que seria la última vez que sus seres queridos los verían con vida. Ayer por la tarde sus cuerpos eran velados en distintos puntos de la población, pero muy cercanos los unos de los otros.
El dolor de la despedida de ver como de la noche a la mañana, la ausencia de las personas que un día llenaron por completo su cotidianidad ya no estaba y el frío de esa soledad era solo apoyado por el cariño de quienes también los conocieron. Coronas en las portadas de las casas que un día fueron sus hogares, que albergaron alegrías, tristezas sueños, indicaban en cada cuadra que ahí había una familia que ayer y para siempre sufrirá la perdida de sus más preciados integrantes en trágicas circunstancias, mismas que pudieron ser evitables.
La ruta 68 ha sido escenario de violentos accidentes, sus 120 de velocidad permitidos sumados a efectos técnicos propios de la carretera han cobrado ya a esta altura de la vida de varias victimas.
En enero del año 2000, justamente en esta carretera fallecía un queridísimo actor de televisión. Conocido por todos por su papel de cacho escalona en el Jappening con Ja. Cerca de las 6 de la tarde Oscar Olavaria conducía su automóvil con dirección a la quinta región, cuando al virar en u en un lugar no permitido una camioneta Nissan lo impactó falleciendo inmediatamente en el kilómetro 16 en el mismo lugar donde se ubica hoy la discoteca Broadway lugar de donde venían los jóvenes accidentados la madrugada de este domingo y a solo 5 kilómetros de distancia.
Al puente Pudahuel lo han llamado el puente de la muerte, en el mismo sitio descansa ya una nimita. Recuerdo de otra victima de la velocidad e imprudencia al conducir. Pero también existieron otros temas que influyeron en que este accidente tuviera los ribetes violentos que alcanzó y que tiene que ver con el diseño que esta vía tiene, que así como la velocidad para los conductores resulta de igual forma son un riesgo latente en nuestro camino.
Pudimos ser testigos a plena luz del día de la velocidad que alcanzan los vehículos que transitan por esta ruta. Pistola en mano nos dimos cuenta de como los conductores que pasan por la ruta 68 a la altura del puente de la muerte alcanzan muchas veces hasta mucho más de los 120 kilómetros por hora, permitidos. Imaginese lo que puede suceder si a estas velocidades las acompaña un traguito demás. En nuestro país el 13% de los accidentes con victimas fatales se deben a que el conductor del vehículo transitaba bajo los efectos del alcohol. Durante el año 2007 hubo en total 682 siniestros en un 69% sus protagonistas eran jóvenes de entre 19 y 33 años.
Ya no existe tiempo para lamentarse, hoy solo como alternativa existe aprender de estas lecciones que son inmensamente dolorosas. Hoy nadie podrá devolverles a estas personas la compañía y vidas de sus seres queridos.
Hoy solo una sobreviviente, ayer Belén de 15 años despertó y pudo ser visitada por sus seres queridos en el hospital san Juan de Dios. No recuerda nada de lo que sucedió, y sus familiares han sido incapaces de contarles la verdad. No han podido confesarle que sus 4 amigos y su hermano no tuvieron su misma suerte…
0 comentarios:
Publicar un comentario