
Como castañas de mar
De árboles con sirenas que cubren rayos del sol debajo en el agua
Desde la luna hasta el muelle del tiempo
Donde caballos de mar conducirán el camino al modo de un tren
Que recorre valles y colinas en la profundidad de la esperanza
De la libertad, que sin alas llorará detrás de las sombras del llano oscuro
De la maldad y la indolecia, de los nudos sobrantes de la falta de imaginación
Que no permitirán desabrochar el corazón
un recuerdo leve de las alas que abiertas queman ante las profundidades del volar hacia el futuro auspicioso y que de llegar lo harán hasta el jardin escondido de tus ojos negros y tristes
a dónde corren los sueños, cuándo rotos sobrepasan las sierras del oeste
rumbos de paraisos escondidos en javascript:void(0)cada una de tus sonrisas
pasos lentos en tierras lejanas, pasos raudos en pisos cercanos
manzanas verdes, prados grises y caracolas del soñar sin despertar
1 comentarios:
De hecho cada uno tiene una interpretación distinta de los sueños y la libertad, pero creo que es uno mismo quien se pone las zancadillas constantes para no alcanzar aquello tan anhelado. Quizá por imposible, quizá por dificil o por el simple y complejo miedo. No sé.
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